Alberto, Asen y Marta del Castillo: crímenes en Sevilla


Como ahora está de moda hablar de ETA, recordemos uno de sus crímenes más execrables, el de Alberto y Asen, ocurrido muchos años antes de que porlas razones que fueren –algunos dicen que porque están derrotados, otros que por conveniencia política- decidieran dejar de matar. Y va a ser Pablo Ordaz, al que le cogió en Sevilla la valiente hazaña de la valiente pareja de gudaris de disparar por la espalda y en la nuca a la joven pareja, el que los recuerde, a ellos y a unos cuantos más.
Les dedica en El País el artículo “Adiós, mafiosos, adiós”…
He aquí uno de los párrafos:
“Si algún día de estos, mareados por la lógica alegría, se olvidan de quiénes eran y a qué se dedicaban los tres pulcros encapuchados que salieron ayer en televisión, llámenme y charlemos. Ahora estoy en Roma, pero tengo buena memoria y aquí el café es excelente. Es verdad que no retengo demasiado bien las fechas, pero sí las caras y los olores. Las caras de Alberto y de Asen, por ejemplo. Regresaban de madrugada a su casa de Sevilla cuando un terrorista los mató a los dos, dejando a tres niños solos para siempre”
http://blogs.elpais.com/fumata-negra/2011/10/adi%C3%B3s-mafiosos-adi%C3%B3s.html
Y como también se habla en estos días de un crimen cometido más recientemente, el de Marta del Castillo, por otros motivos no por absurdos menos criminales, y porque también sucedió en Sevilla –hoy se ha celebrado un careo entre dos de los imputados-
