De escándalos televisivos y radiofónicos

Escándalos que suelen ser verbales, excesos en que solo entran en juego las palabras y sin que se llegue a las manos. Duras palabras dichas, eso, si con los ojos inyectados en sangre por los que las pronuncian y el espanto reflejado en la cara de los que las reciben, algo que se ve en el caso de la televisión, Y cuando son proferidos en la radio, caso de Losantos, las palabras suelen ir con una entonación cargada de ironía o sarcasmo marca de la casa.
El espectáculo que dan periodistas y políticos con relieve público no se diferencia en nada a los dados en otros programas de la misma y otras cadenas en que los protagonistas son calificados de barriobajeros o deexhibidores de conductas impropias en lugares públicos, caso, por ejemplo, de Belen Esteban que en su último programa afirmó que “hacía lo que le salía del coño” o del bailarín sevillano Antonio Canales. Todo ello para regocijo de los dueños de las cadenas que obtienen buenos dividendos de estas exhibiciones.
El último escándalo ocurrió en la pasada Noria.en el debate sobre los recortes en educación en las comunidades gobernadas por el PP. Decía Villalobos que la única que ha llevado a sus hijos a una escuela pública ha sido ella. Raholadijo que ella también. Y Villalobos la contradijo: “Tú no. Tú te has ido a Suiza a llevarlos a un colegio privado“, algo que le había contado en privado. Y Rahola montó en cólera: “No tienes derecho a hablar de mis hijos. Has sido muy cerda, eres muy cerda y muy ruin. ¿Qué te crees que es esto? ¿el corazón? Eres una impresentable. ¿Qué coño sabes tú de mi vida? Mis hijos han ido a la educación pública y he hecho el esfuerzo personal para mandar un año fuera a mi hija para que aprenda a hablar inglés. Lo pago yo. No tú”.
Apoyó a Rahola su compañera Mª Antonia Iglesias, diciendo que le iba a dar una “leche”
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