Los controladores, manu militari, ya están al pie del cañón

Es una casualidad no buscada que en el título del post aparezcan unidos los términos militar y cañón. Todos sabemos que estar en el puesto de trabajo, ese que los controladores abandonaron tan irreflexivamente, es estar al pie del cañón . El idioma español abunda en términos relacionados con la cosa militar – de re militare - así como en léxico taurino , de la Fiesta Nacional, incluida Catalonia , por lo que también podríamos decir que el tapado Rubalcaba ha cogido el toro de esos insensatos servidores públicos por los cuernos. Mediante una estocada hasta la bola y sin necesidad de descabello ha finiquitado el problema que nos ha sumido un poquito más en la ruina al poner en nuestro debe cerca de 400 millones de euros más, sin contar el desprestigio que supone el que algunos envidiosos extranjeros hayan dicho de nosotros que somos una Monarquía bananera .
Pero dentro del solar patrio la huelga salvaje también ha tenido sus defensores como Federico Quevedo que acusa al Gobierno de “ rapto de la democracia y secuestro del Estado de derecho ya que se ha arrogado una potestad inusitada al declarar el estado de alarma y militarizar un servicio civil (…) primero por la vía del real decreto y después, pistola en mano (…) les obliga a trabajar incluso contra su voluntad, a punta de pistola y bajo amenaza de pena de cárcel y expropiación de bienes”.
Los controladores tampoco se han quedado mudos: han llegado a decir que policías y guardias civiles los han encañonado con sus pistolas y fíjense lo
