Los antecedentes de quienes despotrican de los andaluces (2)

Qué mal concepto tenía de los andaluces el amigo Ortega, a pesar de que puso los cimientos de su vasta cultura en el Colegio jesuita San Estanislao De Kostka en Málaga (entre 1891 y 1897 ), por supuesto no en el que los mismos jesuitas tenían frente, en lasplayas de El Palo, para los niños pobres y que les llamaban las “Escuelas del Padre Ciganda”, hoy, para los paleños “El ICET”, justo en la misma acera en que se encuentra Casa Pedro, otro de los ilustres caídos justo ante de que llegara la crisis.
Según decíamos ayer, no lo hemos traído aquí por su influencia en la filosofía española del siglo XX o por su bello estilo literario tan ágil, descrito por algunos como próximo al Quijote y que lo hace bastante asequible para el gran público, sino por su concepción de lo andaluz, tan denigratoria, y que ha influido tanto en otras gentes-la lista de políticos de que hablaba ayer- sin su bagaje cultural y con más estrechez de miras que el gran filósofo, lo que los hace particularmente miserables.
Los piropos que ayer dedicaba Ortega a lo andaluz eran de este jaez:
“La famosa holgazanería andaluza es precisamente la fórmula de su cultura…”, “el andaluz en vez de esforzarse para vivir, vive para no esforzarse, hace de la evitación del esfuerzo principio de su existencia”, “todo el que pretenda comprender a Andalucía debe saber que tienen a la pereza como ideal y como estilo de cultura”
Hoy traemos más “piropos” orteguianos:
“Pero no exageremos la indolencia de los andaluces. A la postre, vienen a hacer todo lo que es necesario, puesto que Andalucía existe, y su pereza no excluye por completo la labor, sino que es más bien el sentido y el aire que adopta su trabajo. Es un trabajo inspirado por la pereza y dirigido hacia ella, que tiende, por tanto a ser en todo orden el mínimo, como si se avergonzase de sí mismo” Leer mas
