Efectos colaterales tardíos del secuestro del “Alakrana”

Hoy aparece una información en ABC que da cuenta de la indignación en el Ejército por el cese del militar que desaconsejó detener a los piratas y que posteriormente trajo un serie de situaciones , algunas rocambolescas, como qué hacer con los dos piratas cuyo adn decía unas veces que si y otras que no, como La Parrala, que era menor de edad, algo que en España, como se sabe, tiene una importancia capital: si cometes un asesinato con 17 años y once meses tienes unos privilegios extraordinarios, o qué juzgado debía llevar el caso. Suponemos que si finalmente han decidido que es mayor de edad estará en alguna cárcel del Estado, como gusta decir tanto a los que abominan del nombre de España como a los que no.
La indignación que está instalada en el colectivo militar, en la oficialidad sobretodo, por una serie de actuaciones del zapateril gobierno, encarnado en la Chacón, la del look sin igual en la recepciones monárquicas, parece la señora peleada con las vaporosas faldas de las damas de tronío, como la Ley de la Carrera Militar que vulnera derechos adquiridos y que tiende a nivelar al personal por abajo, como la política de sueldos bastante discriminatoria con colectivos civiles con similares exigencias académicas-y no digamos con sus homólogos de la OTAN- siendo el último guantazo sin mano el cese fulminante por la antes citada Carmen- en catalán Carme, como se sabe- del teniente coronel J.C.A., jefe de área de África Subsahariana del Cifas, y autor del informe militar confidencial que desaconsejaba la detención de los dos piratas, como después se hizo. El motivo oficial de la destitución era la pérdida de confianza sobre este militar, pero las fuentes consultadas por ABC apuntan a que hay algo más.

Hoy aparece una información en ABC que da cuenta de la indignación en el Ejército por el cese del militar que desaconsejó detener a los piratas y que posteriormente trajo un serie de situaciones , algunas rocambolescas, como qué hacer con los dos piratas cuyo adn decía unas veces que si y otras que no, como La Parrala, que era menor de edad, algo que en España, como se sabe, tiene una importancia capital: si cometes un asesinato con 17 años y once meses tienes unos privilegios extraordinarios, o qué juzgado debía llevar el caso. Suponemos que si finalmente han decidido que es mayor de edad estará en alguna cárcel del Estado, como gusta decir tanto a los que abominan del nombre de España como a los que no.
La indignación que está instalada en el colectivo militar, en la oficialidad sobretodo, por una serie de actuaciones del zapateril gobierno, encarnado en la Chacón, la del look sin igual en la recepciones monárquicas, parece la señora peleada con las vaporosas faldas de las damas de tronío, como la Ley de la Carrera Militar que vulnera derechos adquiridos y que tiende a nivelar al personal por abajo, como la política de sueldos bastante discriminatoria con colectivos civiles con similares exigencias académicas-y no digamos con sus homólogos de la OTAN- siendo el último guantazo sin mano el cese fulminante por la antes citada Carmen- en catalán Carme, como se sabe- del teniente coronel J.C.A., jefe de área de África Subsahariana del Cifas, y autor del informe militar confidencial que desaconsejaba la detención de los dos piratas, como después se hizo. El motivo oficial de la destitución era la pérdida de confianza sobre este militar, pero las fuentes consultadas por ABC apuntan a que hay algo más.
