Esperanza Aguirre, puesta en el mismo plano que Belén Esteban


Solemos escribir los post apoyados en una serie de textos que son los que confieren la verdadera auctoritas a los mismos si es que poseen alguna. Y a veces somos tentados a publicar exclusivamente los textos sin la opinión personal preceptiva, aunque no solemos ceder a la fácil tentación del “copia y pega”, a la de ser un agregador de noticias que tanto abundan en las redes sociales, de las que la principal es una tal menéame”, en las que muchas veces salen sólo noticias filtradas por la ideología del dueño del portal, que suele ejercer una feroz censura. Sería curioso saber qué torquemadas de tres al cuarto detentan tal poder.
Por ejemplo en el de hoy me iba a limitar a poner un pequeño texto de Antonio Burgos en el que pone cómo chupa de dómine a Esperanza Aguirre, una temible posibilidad de quitar de en medio a Rajoy, representante de la línea dura del PP, un Aznar sin bigotes, sin tantos abdominales, pero con la misma concepción trasnochada del poder y a la que seguramente no le temblaría el pulso para apoyar decisiones catastróficas fracasadas de antemano, como la que está en la mente de todos por su mortífera vigencia.
Y ponemos parte del texto de Burgos porque nos ha sorprendido, porque sabíamos que su especialidad eran los ataques indiscriminados a las mujeres socialistas con poder, él que si no pertenece a la derechona clásica sí serpea por sus aledaños, e ignorábamos que también se atrevería contra una genuina representante de la misma. Pensamos que la tentación habrá sido muy fuerte y el empleo de su acerada, culta e ingeniosa pluma ha primado sobre su curiosa ideología . Ha prevalecido el artista.
He aquí un resumen del artículo que pueden leer completo en ABC, Yo es que por Cajamadrid ¡mato!:
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